martes, 20 de abril de 2010

Soy una subordinada “anormal” de Internet



Logré resistirme durante el colegio a ser una subordinada más de Internet y sufrir esa adicción o uso compulsivo de la web que ya había consumido a gran parte de mis amigos. Pero todo cambió con el ingreso a la universidad. Esta nueva vida me impuso reglas a las que me resistí a cumplir en un principio y lo que claramente no me duró más de una semana. Todos se conectaban por chat, gmail, hotmail, etc. Fue ahí cuando supe que la costumbre de juntarse con las compañeras, para hacer los trabajos estaba pasada de moda tal como le pasó a Kenzaburo Oé con el fax.

Paulatinamente pasé a formar parte de los esclavos de Internet que debía estar atenta a todos los correos, para saber de las juntas, trabajos y sobre todo, del carrete. En ese preciso momento, comencé a tomarle el gustito a esta cosa que -unos meses atrás- era chino para mí. Comprendí que podía ser un buen instrumento para aliviar las tareas que nos daban, eso sí dándole un uso adecuado y –como lo explicaba José Saramago- teniendo en claro que “es una tecnología que en sí no es ni buena ni mala. Sólo el uso que de ella se haga nos guiará para juzgarla”.

La revolución digital estaba frente a mis ojos, pero a pesar que formaba parte de esa masa esclava, hasta el día de hoy no ha logrado cegar mis actos y absorber mis tiempos libres. Si bien siempre fui reacia a hacerme un twitter, un facebook y un blog y finalmente, por cosas académicas hace unas semanas caí en la trampa, no ha logrado obsesionarme lo suficiente para controlar mí vida y obligarme a publicar lo que hago o dejo de hacer como lo hace la mayoría de mis compañeros en estos sitios.

Lo único que podrían leer de mí son los artículos que – obligada- escribo en este blog. Aunque suene ilógico –porque una futura periodista debería estar consciente que toda la vida van a leer sus notas- siempre me ha dado pudor que lean lo que escribo. No quiero caer en el mismo saco de los que se creen superiores y dioses cuando escriben, y con el poder de internet y la blogósfera puede publicar cualquier cosa sin sentido y piensan que Kant o Gomis son chicos al lado de ellos.

martes, 13 de abril de 2010

Un Cónclave de otro Planeta

Es difícil asociar a la oposición con la Concertación, durante casi 20 años pensábamos en RN y en la UDI, sin embargo, esta vez el cambio de roles que se produjo luego del triunfo de Sebastián Piñera, desencadenó que partidos como Democracia Cristiana, el Partido Socialista y el Radical Social Demócrata pasaran a formar parte de la controvertida y siempre, punzante oposición.

Dentro de este rol, nacen nuevas responsabilidades como mantenerse en la palestra informativa a través de críticas, estudios y reuniones -y en último caso con un escándalo como se hace en la farándula criolla- como el famoso Cónclave que llevó a cabo la Concertación, que para algunos medios como El Rancahuaso fue una reunión sin propuestas ni autocríticas, donde hasta el nombre de la cita lo consideraron inadecuado.

Mientras que políticos como Víctor Pérez (UDI), lo tildaron como un desahogo de los concertacionistas tras haber perdido el Gobierno. Así, lo aclara el dirigente gremialista en El Mostrador, donde también deja a Camilo Escalona como una persona que no sabe perder y dejar los “hilos del poder”. Una opinión similar expresó a La Tercera la ministra Secretaria General de Gobierno, Ena von Baer, quien no tuvo pelos en la lengua para dejar en claro que sólo se escucharon críticas y no reales propuestas para ayudar a la reconstrucción del país.

Si se sacó algo positivo o no de este famoso Cónclave, es difícil saberlo porque nadie tiene claro si realmente se habló de lo que gritaron a los cuatro vientos "reconstrucción, reconstrucción..."o de cómo lograr la tan esperaba renovación – como titula El Publimetro- que creen les puede devolver el sillón presidencial.

martes, 6 de abril de 2010

Reflexionando sobre el mundo digital

Tal como se señala en el texto “Tienes Cinco Segundos” hoy en día la internet ha permitido pasar desde una comunicación de “uno a uno” y de “uno a muchos” a una de “muchos a muchos” y de “pocos a pocos”. A través de los emails, facebook, twitter, entre otros, se puede interactuar con amigos, compañeros, familiares, etc, cuando y con cuantas personas quieras.

Cada vez con mayor fuerza, el mundo digital se ha ido posicionando en la vida de los individuos, quienes buscan en los sitios web obtener la información lo más inmediata y actualizada posible. Sin embargo, para ello, los creadores de los espacios de información deben tener presentes aspectos centrales tales como: el tipo de usuario, el contexto en que se empleen y las particularidades de los dispositivos que se utilizan para su visualización.

En este sentido, estas características posibilitan que exista una mayor interacción con el usuario, lo cual es fundamental puesto que el público espera que más que una lectura de noticias o artículos, haya una oferta de “cosas para hacer” que le permitan ser parte de lo que está leyendo y producir contenidos a través de encuestas, votaciones, comentarios, etc. Además, por medio de la navegación de la web, el usuario tiene la facultad de tomar la decisión de dónde comenzar y terminar su visita.

Esta última particularidad –además de la inmediatez- es la que nos cautiva a preferir la búsqueda de textos en la web en vez de ir a una biblioteca o leer el diario por internet y no revisarlo en papel. La información actualizada a cada momento, es decir, la mutación permanente de los contenidos ya sea informativos o de otra índole-acompañada de elementos complementarios como audio, imágenes, videos, gráficos, entre otros- , es una de las ventajas que atrae cada vez con más ahínco nuestra atención.