martes, 22 de junio de 2010

Contar historias a usuarios que interactúen y no sólo lean los datos

Todos tenemos claro lo que hoy en día está sucediendo con esta nueva forma de hacer periodismo, donde, como señala Juan Carlos Camus, estamos frente a una nueva narrativa, es decir, una “nueva forma de contar historias”. Es como cuando te enseñan a escribir con ciertas reglas en Periodismo Informativo y cuando llegas a un medio a hacer la práctica, el editor cambia totalmente la forma que te enseñaron a estructurar las noticias y claramente, no puedes negarte (entre acatar las órdenes y obtener una mala evaluación, mejor optar por la primera ¿o no?).

Aunque seguimos contando historias, hoy en día, es fundamental que un periodista sepa utilizar las diferentes plataformas sociales como twitter, facebook, por sólo nombrar algunas, para así entregar al usuario no sólo información y datos, sino que también ofrecer “cosas para hacer”, es decir, que el contenido genere actividad, ya que –como dice Camus- “cada vez va a ser más potente y fuerte esta tarea de conseguir que la gente logre interactuar con los datos, más que leer los datos”.


Reconozco con bastante humildad que esta nueva forma de contar historias –no sólo a través de un texto impreso, sino que también por medio de redes sociales- me asustaba un poco, pero luego que conseguí un entrevistado por facebook la visión que tenía de la web social cambió (pero para bien, porque en tan sólo 5 minutos conseguí la cuña que necesitaba). Sin pensarlo tengo más cuentas –en twitter, cacoo, facebook, friendfeed, flickr, etc- que una de mis mejores amigas que es súper ultra computín y ya le puedo responder cuando me pregunta qué es usabilidad y la arquitectura de la información.

Volviendo a los desafíos que nos propone esta nueva forma de contar historias de la que habla Camus, tenemos que tener claro que, lo primero a tomar en cuenta es que, debemos “tener la habilidad de crear contenidos (…) sin faltas con fuentes autorizadas, entregados a tiempo y sin rumores”, además de manejar las interfaces de programación y saber sobre el código HTML. También es esencial entender que el contenido genera experiencia, por lo tanto, pensar en este de acuerdo a la experiencia del usuario.

Siguiendo en esta lógica, Camus plantea que los buscadores deben ser entendidos como una parte de la ecuación que implica la publicación de contenidos, además de considerar que “nuestros contenidos y sitios webs deberían incluir (…) ciclos de conversión, logrando que un usuario o lector llegue a mi sitio, donde le muestro un contenido de valor y a partir de ese contenido de valor le ofrezco actividades para desarrollar (…) lo convierto de lector en actor”, lo que claramente buscan los usuarios de hoy, incluso yo que poco a poco he pasado de lectora a usuaria, aunque me cueste creerlo.

martes, 8 de junio de 2010

Usabilidad: una ayuda para no hacer pensar a usuarios como yo


Encontrar lo que ando buscando en un Sitio Web, en algunas ocasiones, se ha transformado en una travesía para mí, especialmente –como lo he dicho anteriormente- en plataformas como la del SII. Ahora ya tengo práctica y no me demoro nada en emitir una boleta, pero la primera vez mínimo estuve media hora tratando de iniciar actividad y otra más tratando de emitir la esperada y tediosa boleta de honorarios. Por este motivo, coincido con la premisa que la usabilidad se debe concentrar en “no hacer pensar al usuario”.

Como se señala en el capítulo 5, “De la usabilidad a la utilidad” en la página Guía Web 2.0, uno de los objetivos que tiene que perseguir todo Sitio Web es transformarse en un “autoservicio de información e interacción, que requiera de la menor explicación posible para que los usuarios (…) puedan encontrar y obtener la información que buscan y también, sean capaces de completar las tareas que se les proponen (…)”. Un ejemplo negativo de lo anterior, se puede graficar en la escasa información que presentaron los sitios del Gobierno tras el terremoto. La principal necesidad era informarse, sin embargo, sitios como el de la ONEMI difícilmente satisfacían a los usuarios.

Por ello, es muy importante que al pensar en el mejoramiento de la usabilidad“medida de la calidad de la experiencia que tiene un usuario cuando interactúa con un producto o sistema”- se tenga claro el propósito del sitio, se muestre el contenido del mismo y se ayude a los usuarios a encontrar lo que necesitan, especialmente en plataformas como la del SII donde la mayoría necesita realizar un trámite.

Si se habla de la usabilidad de páginas como la de LUN que ha sido criticada, puesto que se dice que no es muy usable, me atrevo a decir que no estoy muy de acuerdo, porque el día que intenté buscar lo que necesitaba no me demoré más de 2 minutos en tener éxito. A la Dany y a mí no más se nos ocurrió hacer un tema de tesis relacionado con este medio, pero por suerte fue fácil encontrar las ediciones anteriores, cosa que no sucede en sitios como el de La Tercera. No sé si no tiene o simplemente hay que buscar con lupa.

Si pensamos en usuarios- periodistas es trascendental crear sitios donde las informaciones sean de fácil acceso no sólo las recientes, sino que también las anteriores. Por este motivo, el DCU (Diseño Centrado en el Usuario) es un camino para alcanzar y optimizar la usabilidad y así, hacer más fácil la navegación de personas poco tecnológicas como quien escribe, o sea yoo.