martes, 25 de mayo de 2010

Arquitectura de la Información: un término aaaalgo conocido para mí




Como se señala en el texto “La arquitectura de la información del siglo XX al XXI” bastante complicado es explicar con claridad –y para que entienda una ciudadana común y corriente que con suerte sabe ocupar las plataformas básicas de Internet como yo- qué es la AI y a qué se dedica un arquitecto de la información. Algo me había hablado una compañera de estos conceptos y por suerte –dentro de mis limitaciones tecnológicas- logré hacerme una idea sobre qué se tratan. Tal vez no sea una experta en el tema, pero para allá voy.

Sin lugar a dudas, no hay mejor artículo para entender lo que es la AI que leer el capítulo 1 de “Arquitectura de la información para la Red” (eso no significa que esté siendo patera con la profe por habernos dado ese texto), sobre todo en el momento que se refiere a los arquitectos de la información como “bibliotecarios de Internet” ¡Qué buena comparación! Al igual que un bibliotecario, un arquitecto de la información debe “organizar el contenido con el objetivo de encontrar las cosas lo más fácil posible” (simple y buena definición que dio la profe en clases).

A pesar que la AI cada vez se hace más conocida, parece que hay sitios que no la conocen ni por foto, especialmente si hablamos del sitio web del SII. A quién no le ha costado alguna vez utilizar la página del SII, por lo menos a mí sí. Todos me recomendaron iniciar actividad a través de Internet, porque “supuestamente era más fácil”, pero eso es falso. Estuve más de 15 minutos intentando saber dónde estaba el link que necesitaba. Al parecer quienes crearon este sitio no hicieron un buen blueprints (¡Ven! Algo he aprendido en estos meses), para organizar bien su página.

Navegar por un sitio donde la AI no esté presente, claramente sería como “buscar una aguja en un pajar”. Tal como dice Jorge Barahona: “las reglas de los medios digitales son claras. Un sitio web o móvil debe ser accesible, usable, deseado, acotado, efectivo y eficiente. Si no cumple con uno de estos adjetivos que son atributos a la vez, cojea”. Y nunca se nos debe olvidar que… "el diseño debe estar centrado en el usuario” (una frase que vengo escuchando desde la primera clase de Multimedial –que yo fui si po, o sea desde abril- y que ya es uno de los mandamientos de la web).

martes, 4 de mayo de 2010

Creando una amistad leeeenta pero segura con la Web 2.0




Ni siquiera sabía qué era la Web 1.0 y me estaban hablando de la Web 2.0. Sé que las cosas relacionadas con Internet y tecnologías en general no son mí fuerte. Una realidad que mis amigas tienen más que claro, sobre todo la Dany Peña que hace esfuerzos sobrehumanos para explicarme cómo subir los post, las fotos...y todas esas cosas relacionadas con el blog que, a veces, me queda un poco grande…pero como dice sabiamente Guillermo Franco en el texto de Mark Briggs“(…) más importante que la habilidad para aprender nuevas cosas, lo es la disposición para hacerlo”.

Creo que mi disposición para aprender ha ido en aumento, especialmente luego que se me ocurrió hacer la práctica en el verano y no tenía la más mínima idea de cómo subir una noticia a la Web y ahí supe que todo en esta vida se aprende, aunque sea apunta de porrazos. Porque hay que hablar con la verdad; tenemos que aprender sí o sí, especialmente pensando en el futuro de internet y en el sinfín de aplicaciones que tendremos que aprender como periodistas para complacer al prosumer que está siendo más partícipe en la creación de los contenidos online.

Volviendo al texto de Mark Briggs y haciendo referencia a las doctrinas en la nueva era de Internet, hoy en día nosotros como usuarios no sólo tenemos la posibilidad de leer lo que se publica en los medios y los diversos sitios Web, sino que también podemos subir videos –cosa que yo no hago, pero quién no tiene el típico amigo simpático y posero que sube hasta los suspiros de los carretes y de paso nos hace famosos en YouTube por ejemplo-.

Siguiendo en la lógica del carrete y la Web 2.0 no podemos dejar de nombrar a “San Google Maps” que claramente llegó para quedarse y facilitarnos la vida no sólo cuando queremos salir un viernes o un sábado por la noche, sino que también cuando queremos encontrar esa picá de la conexión a Internet gratis. Sitios como este se han convertido en puntos de referencias que nunca fallan o, ¿alguien se atreve a decir lo contrario?